Si, pese a las limitaciones expuestas, vas a aportar capturas de pantalla de una conversación de WhatsApp, es recomendable seguir una serie de pautas para facilitar su valoración judicial y reforzar su credibilidad.
En primer lugar, las capturas deben permitir identificar claramente la fecha y la hora de los mensajes, ya que son datos esenciales para contextualizar la conversación.
Además, siempre que sea posible, debe poder identificarse el número de teléfono del interlocutor. Un error muy frecuente consiste en presentar conversaciones en las que únicamente aparece el nombre con el que el contacto está guardado en la agenda (“Mamá”, “Juan”, “Cariño”, etc.), lo que por sí solo no acredita la identidad de quien intervino en la conversación.
Para evitar esta dificultad, pueden adoptarse distintas medidas, entre ellas:
Asimismo, es recomendable que las capturas incluyan el inicio y el final de la conversación relevante, evitando recortes que puedan dar lugar a dudas sobre si el contenido ha sido sacado de contexto.
No obstante, debe recordarse que estas medidas mejoran la presentación de la prueba, pero no sustituyen otros medios de acreditación de su autenticidad, como la exhibición del dispositivo original o, cuando el contenido sea especialmente relevante o exista impugnación por la otra parte, la realización de un informe pericial informático.
Este apartado aporta un enfoque muy práctico y útil para el lectorSi, pese a las limitaciones expuestas, vas a aportar capturas de pantalla de una conversación de WhatsApp, es recomendable seguir una serie de pautas para facilitar su valoración judicial y reforzar su credibilidad.
En primer lugar, las capturas deben permitir identificar claramente la fecha y la hora de los mensajes, ya que son datos esenciales para contextualizar la conversación.
Además, siempre que sea posible, debe poder identificarse el número de teléfono del interlocutor. Un error muy frecuente consiste en presentar conversaciones en las que únicamente aparece el nombre con el que el contacto está guardado en la agenda (“Mamá”, “Juan”, “Cariño”, etc.), lo que por sí solo no acredita la identidad de quien intervino en la conversación.
Para evitar esta dificultad, pueden adoptarse distintas medidas, entre ellas:
Asimismo, es recomendable que las capturas incluyan el inicio y el final de la conversación relevante, evitando recortes que puedan dar lugar a dudas sobre si el contenido ha sido sacado de contexto.
No obstante, debe recordarse que estas medidas mejoran la presentación de la prueba, pero no sustituyen otros medios de acreditación de su autenticidad, como la exhibición del dispositivo original o, cuando el contenido sea especialmente relevante o exista impugnación por la otra parte, la realización de un informe pericial informático.