La STS 44/2026, de 28 de enero, dictada por la Sala Segunda del Tribunal Supremo, constituye una resolución de especial relevancia en materia de valoración probatoria del testimonio de víctimas menores de edad en delitos contra la libertad sexual.
1. La declaración de la víctima NNA ( niños, niñas y adolescentes) como prueba de cargo suficiente
El Tribunal Supremo reitera que la declaración de la víctima puede constituir prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia, incluso en ausencia de lesiones físicas o pruebas directas de corroboración, siempre que exista una motivación judicial rigurosa.
2. Exigencias de una motivación reforzada
La credibilidad debe construirse jurídicamente mediante una motivación explícita, racional e individualizada que analice la coherencia del relato, la persistencia en la incriminación, la ausencia de móviles espurios y la integración del testimonio en el conjunto probatorio.
3. Retraso en la revelación y ausencia de lesiones
El retraso en la revelación y la ausencia de lesiones físicas no invalidan por sí mismos el testimonio, siendo dinámicas habituales en contextos de violencia sexual infantil.
4. Memoria fragmentada
No se exige un relato perfecto ni cronológicamente exacto. La memoria traumática, especialmente en menores, puede ser fragmentada sin perder credibilidad.
5. Papel de las periciales
Las periciales psicológicas auxilian al tribunal, pero no lo sustituyen. La convicción final corresponde al juez.
Conclusión
La verdadera garantía del sistema reside en la calidad de la motivación judicial.